Oro cae 2.58% a $4486, Plata -4.40% por tensiones geopolíticas
Metales preciosos cierran en rojo: Oro a $4486, Plata a $68.08. El conflicto en Irán y el endurecimiento de la Fed dominan la sesión. Perspectivas y claves para mañana.
La jornada de hoy para los metales preciosos ha estado marcada por una marcada tendencia a la baja, especialmente visible en la plata, que ha cedido un 4.40%. El oro, aunque con una caída menor (-2.58%), también ha cerrado la sesión con pérdidas significativas, situándose en los $4486.90 USD/oz. Esta debilidad generalizada se atribuye principalmente a la intensificación de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, con el Pentágono preparando opciones de despliegue en Irán y el Reino Unido autorizando el uso de bases británicas para ataques a sitios iraníes. La perspectiva de un conflicto más amplio y prolongado genera incertidumbre, pero paradójicamente, el mercado ha reaccionado con ventas en los metales preciosos, anticipando un endurecimiento de las políticas monetarias y una posible fortaleza del dólar.
Los mercados están apostando por una subida de tipos de la Reserva Federal tan pronto como en julio, reflejando la preocupación por la inflación, alimentada por los temores a un shock energético derivado del conflicto en Irán. Las declaraciones de Joachim Nagel, presidente del Bundesbank, advirtiendo que el BCE debe actuar si los costes energéticos impulsan la inflación, refuerzan esta visión de políticas monetarias más restrictivas en ambas orillas del Atlántico.
La principal fuerza impulsora detrás de las caídas ha sido el **riesgo geopolítico** exacerbado por la escalada del conflicto con Irán. La posibilidad de un cierre del Estrecho de Ormuz, que según el Dallas Fed podría reducir el crecimiento global en un 2.9% en el segundo trimestre, añade una capa de preocupación macroeconómica. En este contexto, la especulación sobre una subida de tipos de la Reserva Federal en julio, y el endurecimiento del discurso del BCE para controlar la inflación, han fortalecido las expectativas de un dólar más robusto. Un dólar fuerte tiende a presionar a la baja los precios de los metales preciosos denominados en esta divisa. La Plata ha sido particularmente sensible, mostrando una mayor volatilidad y una caída más pronunciada, lo que a menudo ocurre cuando el apetito por el riesgo disminuye.
Para la próxima sesión, la atención se centrará en la evolución de la situación geopolítica en Oriente Medio y en cualquier nueva declaración de los bancos centrales. Los inversores seguirán de cerca los datos macroeconómicos que puedan ofrecer pistas sobre la trayectoria de la inflación y las decisiones de política monetaria. La resiliencia de los metales preciosos como activo refugio será puesta a prueba si las tensiones escalan aún más, aunque la anticipación de tipos más altos podría limitar su potencial alcista a corto plazo. Seguiremos vigilando de cerca los niveles de soporte y resistencia clave para cada metal.