La sesión de hoy en los mercados de metales preciosos ha estado marcada por un giro hacia la cautela en las últimas horas, a pesar de un cierre positivo para el oro. Las declaraciones de funcionarios de la Reserva Federal, sumadas a la continua tensión geopolítica en Oriente Medio, han sido los principales impulsores de los movimientos intradía. El oro, actuando como activo refugio, ha logrado recuperar terreno y cerrar la jornada en positivo, mientras que la plata y otros metales industriales han experimentado descensos.
Niveles de Cierre de la Sesión
Al cierre de los mercados occidentales, los principales metales preciosos registraron los siguientes movimientos:
La jornada ha estado dominada por la evolución de las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal y la persistencia del conflicto en la región del Golfo Pérsico. Las declaraciones de Raphael Bostic, presidente de la Fed de Atlanta, sugirieron que la institución podría estar en una encrucijada, enfrentando un posible "shock estanflacionario" derivado de la guerra en Irán. Si bien la Fed ha indicado que el crecimiento y la inflación son cada vez menos sensibles a los shocks petroleros, la posibilidad de que un cierre prolongado del Estrecho de Ormuz eleve el petróleo a $167 y la inflación por encima del 4% genera incertidumbre.
Esta retórica de la Fed ha impulsado la demanda de oro como cobertura contra la inflación y la inestabilidad económica. Por el contrario, la plata y los metales industriales como el cobre y el platino han cedido terreno, influenciados por la preocupación de que las presiones inflacionarias y las tensiones geopolíticas puedan mermar la demanda industrial a medio plazo. La noticia de que las operaciones en el Estrecho de Ormuz afectan la cadena de suministro global de helio y que AWS está trabajando para mantener sus servicios en la región tras ataques con drones subraya la fragilidad de las cadenas de suministro ante el conflicto.
Los inversores deberán estar atentos a cualquier nueva escalada o desescalada en el conflicto de Irán, así como a la publicación de datos macroeconómicos clave en Estados Unidos y Europa. La evolución de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense y la fortaleza del dólar también serán indicadores importantes a seguir. La Reserva Federal mantendrá su tono, y cualquier señal sobre futuras decisiones de tipos de interés tendrá un impacto directo en los metales preciosos, especialmente en el oro y la plata.