La sesión de hoy para los metales preciosos ha estado marcada por una notable divergencia, con el oro y la plata registrando pérdidas mientras el platino experimentaba un repunte. El factor más influyente parece haber sido la persistente tensión geopolítica, especialmente en torno al Estrecho de Ormuz, sumado a las señales de cautela por parte de la Reserva Federal.
Niveles de Cierre de la Sesión
Al cierre de los mercados occidentales, los metales preciosos presentaron los siguientes niveles:
La jornada se caracterizó por un entorno complejo. Las continuas noticias sobre las repercusiones de las disrupciones en el Estrecho de Ormuz y el compromiso de Putin con Irán han generado un clima de incertidumbre que, paradójicamente, no ha impulsado al oro como activo refugio de manera sostenida, sino que ha provocado una rotación hacia otros activos o una toma de beneficios tras recientes subidas. El precio spot del oro, a pesar de su estatus de refugio, ha cedido terreno, reflejando una preferencia por la liquidez en un escenario volátil.
Las declaraciones del presidente de la Fed, Jerome Powell, elogiando la determinación de Paul Volcker de resistir presiones, sugieren una política monetaria que probablemente se mantendrá firme en el control de la inflación. Esto, en un contexto de expectativas de tipos de interés estables o incluso al alza, incrementa el costo de oportunidad metalífera de mantener posiciones en metales preciosos no productivos.
La plata, por su parte, sufrió una corrección más pronunciada, arrastrada por la debilidad general de los metales industriales y una menor demanda especulativa. El cobre también mostró debilidad, influenciado por las preocupaciones sobre la demanda global y el impacto del aumento de los costos energéticos en su ciclo de minería y producción.
El platino, sin embargo, desafió la tendencia general con una subida significativa. Esto podría atribuirse a factores específicos del mercado de platino, como posibles compras de acumulación estratégica por parte de algunos bancos centrales o del sector industrial, o bien a una recuperación técnica tras caídas previas.
Para la próxima sesión, la atención se centrará en la evolución de las tensiones geopolíticas, especialmente cualquier escalada o desescalada en Oriente Medio. Los datos macroeconómicos de relevancia, particularmente aquellos que puedan ofrecer pistas sobre la salud de la economía global y la política monetaria de los principales bancos centrales, serán cruciales. Asimismo, se vigilará de cerca la dinámica de los precios del petróleo, ya que su impacto en la industria y la inflación sigue siendo un factor determinante para los metales preciosos y las materias primas en general. El comportamiento del dólar estadounidense también será un indicador clave a seguir.