Fed en pausa por guerra Irán: ¿Qué significa para el oro?
El gobernador de la Fed, Waller, señala que la guerra en Irán y el mercado laboral complican las decisiones de tasas, impulsando la demanda de activos refugio.
El viernes 17 de abril de 2026, el gobernador de la Reserva Federal de Estados Unidos, Christopher Waller, declaró que los riesgos geopolíticos y las condiciones del mercado laboral están obligando al banco central a mantener una postura de pausa en cuanto a las tasas de interés. Esta declaración, emitida en medio de un contexto de creciente tensión en Oriente Medio y una economía global incierta, tiene profundas implicaciones para los activos refugio, especialmente los metales preciosos.
Qué Ha Ocurrido
El gobernador Waller, en sus comentarios, enfatizó que la guerra en Irán y la robustez del mercado laboral estadounidense son factores clave que impiden a la Fed considerar recortes de tasas en el corto plazo. La incertidumbre generada por el conflicto en Oriente Medio, en particular, plantea riesgos inflacionarios y de disrupción en las cadenas de suministro globales. La persistencia de una demanda laboral fuerte, por otro lado, sugiere que la economía puede soportar tasas de interés más altas por más tiempo, pero también añade una capa de complejidad a la previsión de inflación y a la efectividad de las políticas monetarias.
Por Qué Es Importante
La postura de la Fed tiene un efecto dominó en los mercados financieros globales. Cuando un banco central tan influyente como la Reserva Federal señala incertidumbre y la posibilidad de mantener tasas elevadas, se crea un entorno propicio para la búsqueda de inversiones que ofrezcan seguridad y preservación de capital. Históricamente, en periodos de inestabilidad geopolítica y económica, el oro y la plata han demostrado ser activos de elección. La última vez que se observó una correlación tan directa entre tensiones geopolíticas y el atractivo de los metales preciosos como refugio fue durante las escaladas de tensión en Oriente Medio a principios de la década de 2020, que coincidieron con una fuerte acumulación estratégica de oro por parte de bancos centrales y inversores privados.
La declaración de Waller, junto con la noticia de que el Estrecho de Ormuz se declara abierto al transporte marítimo (lo que podría indicar una desescalada o una gestión de la crisis), ha generado una reacción mixta pero, en general, positiva para los metales preciosos. El oro (XAU) ha experimentado un alza del 1.24%, cotizando a $4867.70 USD/oz, mientras que la plata (XAG) ha mostrado un repunte aún mayor del 3.29%, alcanzando los $81.30 USD/oz. Esta fortaleza sugiere que los inversores están reaccionando a la incertidumbre persistente, independientemente de las señales de apertura del Estrecho. El platino (XPT) también ha subido un 0.46%, mientras que el paladio (XPD) ha retrocedido ligeramente un 0.27%. El cobre (HG), un metal industrial, muestra un modesto avance del 0.24%. Los inversores parecen priorizar los metales preciosos como ancla de valor tangible ante la volatilidad y los riesgos inflacionarios potenciales derivados de la guerra y la política monetaria restrictiva.
Qué Vigilar
Los inversores deben prestar atención a la evolución de la situación en Oriente Medio y a cualquier comunicación adicional de la Reserva Federal o de otros bancos centrales importantes. La persistencia de las tensiones geopolíticas podría mantener la demanda de reservas de oro y plata elevadas. Por otro lado, una resolución rápida del conflicto podría moderar el atractivo de los activos refugio, aunque los riesgos inflacionarios subyacentes y la política monetaria de la Fed seguirán siendo factores determinantes. El ratio oro/plata también será un indicador a seguir, ya que la plata a menudo actúa como un amplificador de los movimientos del oro en entornos de alta volatilidad. La capacidad de la Fed para navegar estos riesgos sin desencadenar una recesión seguirá siendo un punto focal para la dirección de los mercados de metales preciosos en los próximos meses.