Oro y Plata suben por tensiones en Oriente Medio; Cobre cae
El oro y la plata registran ganancias este martes ante la escalada de tensiones en Oriente Medio. El cobre sufre una caída. Análisis de precios y contexto.
La jornada de hoy, martes 17 de marzo de 2026, ha estado marcada por un renovado apetito por los activos de refugio, impulsado por las crecientes tensiones geopolíticas en Oriente Medio. El oro ([XAU)](/learn/glossary/xau) y la plata (XAG) han cerrado la sesión con ganancias sólidas, mientras que el platino (XPT) y el paladio (XPD) también han mostrado un comportamiento positivo. En contraste, el cobre (HG) ha experimentado una notable corrección a la baja.
Análisis por Metal Precioso e Industrial
**Oro (XAU):** El metal dorado ha continuado su trayectoria ascendente, cotizando a $5027.70 USD/oz, lo que representa un incremento del +0.51%. Este movimiento subraya su papel como activo refugio en un entorno de incertidumbre global.
**Plata (XAG):** La plata ha seguido de cerca al oro, sumando un +0.59% y alcanzando los $81.16 USD/oz. La relación entre el oro y la plata, a menudo un indicador de la percepción del riesgo en el mercado, sugiere una demanda creciente por ambos metales preciosos.
**Platino (XPT):** El platino ha destacado con una ganancia del +2.00%, situándose en $2136.80 USD/oz. Este fuerte repunte podría estar relacionado con la demanda industrial y las expectativas sobre su uso en tecnologías emergentes, además de su atractivo como bullion.
**Paladio (XPD):** El paladio también ha mostrado fortaleza, con un aumento del +1.03% hasta los $1624.50 USD/oz. Si bien su principal demanda proviene del sector automotriz, las noticias sobre el impacto de la guerra en los metales de defensa sugieren un mercado más amplio en movimiento.
**Cobre (HG):** El metal rojo ha sido la nota discordante del día, registrando una caída del -1.04% y cotizando a $5.77 USD/oz. Esta debilidad contrasta con el optimismo en los metales preciosos y podría estar ligada a preocupaciones sobre la demanda industrial global o a factores específicos del mercado de materias primas.
La principal fuerza impulsora detrás de los movimientos de hoy ha sido la escalada de tensiones en Oriente Medio. La persistencia del conflicto y la aparente ineficacia de los planes para reabrir el Estrecho de Ormuz, como se menciona en CNBC, ha generado un ambiente de aversión al riesgo. Esto favorece a los activos tradicionalmente considerados como activo refugio.
Además, el dólar estadounidense ha recuperado terreno, consolidándose como una divisa de referencia en tiempos de incertidumbre. Si bien un dólar fuerte puede presionar a la baja los precios de los metales denominados en esta moneda, el factor geopolítico parece estar dominando el sentimiento del mercado.
Las decisiones de los bancos centrales también siguen siendo un factor clave. El Banco de la Reserva de Australia (RBA) ha decidido subir las tasas de interés ante el riesgo de inflación exacerbado por el conflicto en Irán, lo que añade una capa de complejidad a la política monetaria global y a las expectativas sobre la inflación.
Por otro lado, la noticia de que Europa ha descartado unirse a la iniciativa del Estrecho de Ormuz, según Financial Times, también contribuye a la volatilidad y a la incertidumbre en los mercados energéticos y, por extensión, en los metales industriales.
El mercado de metales de defensa, como el tungsteno y el germanio, también se ha visto afectado, con precios al alza debido a la preocupación por posibles escaseces, según Financial Times. Esto resalta cómo los conflictos geopolíticos pueden tener efectos dominó en nichos específicos del mercado de materias primas.
Perspectivas a Corto Plazo
Las tensiones geopolíticas en Oriente Medio seguirán siendo el principal catalizador para los metales preciosos en el corto plazo. Cualquier escalada o desescalada en el conflicto tendrá un impacto directo en el precio spot del oro y la plata. La fortaleza del dólar estadounidense podría actuar como un contrapeso, pero es probable que el factor refugio prevalezca mientras la incertidumbre persista. El cobre, por su parte, dependerá en gran medida de las perspectivas de la demanda industrial global y de la evolución de las políticas económicas en las principales economías.