La jornada de hoy en los mercados de metales preciosos ha estado marcada por una dicotomía entre las señales de política monetaria de la Reserva Federal y la persistente volatilidad geopolítica en Oriente Medio, aunque con matices distintos a los de la apertura.
Los metales preciosos han cerrado la sesión con ganancias moderadas, consolidando parte de los avances previos. El oro ha finalizado en $4731.40 por onza, mientras que la plata ha alcanzado los $73.83. El platino y el paladio han mostrado un comportamiento especialmente fuerte, con subidas del 4.95% y 8.09% respectivamente, reflejando una demanda industrial que parece recuperarse con fuerza. El cobre, por su parte, también ha mantenido el impulso, cerrando en $5.75 por libra, beneficiado por la percepción de una demanda industrial robusta.
La publicación de las minutas de la última reunión de la Reserva Federal ha sido un punto focal durante la tarde. Los documentos revelaron una mayor apertura entre los miembros del comité a considerar subidas de tipos en la reunión de marzo, si bien se reafirmó la expectativa de recortes si la inflación evoluciona favorablemente. Esta dualidad en el mensaje de la Fed ha generado cierta cautela, pero el mercado ha interpretado que la posibilidad de recortes aún está sobre la mesa, limitando la apreciación del dólar y ofreciendo soporte a los metales.
En el frente geopolítico, las noticias sobre la posible violación del acuerdo de alto el fuego por parte de EE.UU., según declaraciones de un portavoz iraní, han añadido una capa de incertidumbre. Sin embargo, la noticia de que EE.UU. envía un equipo de negociación a Pakistán para conversaciones el sábado ha servido como contrapeso, sugiriendo que las vías diplomáticas permanecen abiertas. Esta dinámica mixta ha impedido movimientos bruscos, pero ha mantenido a los metales preciosos en terreno positivo como activo refugio y cobertura ante la incertidumbre.
La cotización del platino y el paladio, en particular, ha mostrado una resiliencia notable, impulsada no solo por la percepción de una demanda industrial creciente, sino también por la posibilidad de una acumulación estratégica por parte de países o entidades preocupadas por la estabilidad de las cadenas de suministro de metales críticos.
Para la jornada de mañana, la atención se centrará en la evolución de las negociaciones entre EE.UU. e Irán, así como en cualquier declaración adicional de miembros de la Fed o del BCE que pueda arrojar más luz sobre la dirección futura de la política monetaria. Los datos macroeconómicos clave serán vigilados de cerca, especialmente aquellos relacionados con la inflación y el empleo, que podrían influir en las expectativas de tipos de interés. La fortaleza continua de la demanda industrial para el platino, paladio y cobre también será un factor a seguir.